La estructura modular de Odoo permite usar solo las áreas que necesitas hoy y ampliar la funcionalidad conforme crece la empresa.
De forma nativa Odoo cubre los requerimientos base de cualquier organización. Empieza por lo que necesitas y añade el resto cuando lo necesites.
Presupuestos, pedidos y facturación.
Proveedores y control de facturas.
Analítica, tesorería y fiscalidad.
Relación con clientes y gestión comercial.
Personas, ausencias, fichajes y gastos.
Existencias, ubicaciones y trazabilidad.
Tareas, horas y rentabilidad.
Materiales, órdenes y planificación.
Campañas, correo y segmentación.
TPV: ventas en mostrador y hostelería.
Incidencias, solicitudes y aprobaciones.
Portal, tienda, blog y foro.
Empezar por un área no cierra ninguna puerta. Añadir un módulo nuevo más adelante no obliga a migrar datos ni a rehacer la configuración existente: el sistema es el mismo y los datos ya están dentro.
Esa es la diferencia práctica entre un ERP modular y un conjunto de programas que se comunican entre sí.
Funcionalidad que no pertenece a un área concreta sino a todo el sistema, y que a menudo se pasa por alto al comparar productos.
Varias sociedades con sus contabilidades independientes y operaciones entre ellas.
Tipos de cambio, conversión automática y diferencias registradas.
Interfaz y documentos en el idioma de cada usuario y de cada cliente.
Cualquier registro admite adjuntos, con su histórico de versiones.
Cada documento tiene su hilo de mensajes, seguidores y actividades planificadas.
Perfiles por usuario, reglas por compañía y restricciones a nivel de registro.
Acciones programadas, reglas de negocio y avisos configurables sin programar.
Vistas dinámicas, tablas cruzadas, gráficas y exportación a hoja de cálculo.
Descubre la arquitectura y la tecnología que hay detrás de Odoo.