El módulo de fabricación de Odoo cubre desde el taller de tres personas que monta bajo pedido hasta la planta con varios centros de trabajo, rutas y turnos. La diferencia entre un caso y otro es la configuración, no el programa.
Todo empieza por definir cómo se fabrica cada artículo. Las listas de materiales pueden ser multinivel, con subconjuntos, variantes, kits y subproductos, y una misma lista puede vincularse a varias rutas de fabricación.
Las rutas y operaciones fijan la secuencia de trabajos para montar o fabricar el producto. Los centros de trabajo son las unidades independientes de la planta —formadas por personas o máquinas—, con su capacidad, su coste por hora y su calendario. Son la base sobre la que se planifica todo lo demás.
Un taller pequeño y una planta compleja comparten el mismo módulo: lo que cambia es la configuración, no el programa.
Las piezas que hacen que la producción deje de ser una hoja de cálculo.
Multinivel, con subconjuntos, variantes, kits y subproductos. Una misma lista puede tener varias rutas de fabricación.
Calcula qué hay que fabricar y qué hay que comprar según pedidos, previsiones, plazos y stock disponible.
Cada operación en su centro de trabajo, con tiempos previstos y reales y una tableta en planta para registrarlos.
Materiales, tiempos de máquina y de mano de obra imputados a la orden. El margen del producto acabado deja de ser una estimación.
Una vez lanzadas las órdenes, el día a día queda registrado dentro del mismo sistema.
Fabricación bajo pedido: cuando un producto se configura como "fabricar bajo pedido", confirmar un pedido de venta genera automáticamente la orden de fabricación y, si faltan componentes, las órdenes de compra correspondientes. El circuito completo se dispara desde la venta sin intervención manual.
La fabricación no vive sola: necesita del almacén, las compras y la venta. Echa un vistazo al resto de módulos de Odoo.