Sistema modular: funcionalidad oficial, miles de módulos de la comunidad y desarrollo propio para lo que te diferencia.
Un clic en cada área abre el módulo que la gestiona, del presupuesto al cobro y de la compra a la factura, todo integrado en una sola base de datos.
Del presupuesto al cobro: pedido, albarán y factura.
Mejor precio, reaprovisionamiento y control de facturas.
Asientos automáticos, tesorería y fiscalidad española (SII, Verifactu).
Oportunidades, seguimiento y previsión de ingresos.
Ubicaciones, lotes, rutas y valoración de existencias.
MRP, órdenes de trabajo y coste de producción.
Tareas, horas y rentabilidad por proyecto.
Personas, ausencias, fichajes y gastos.
Punto de venta para comercio y hostelería.
Campañas automatizadas y captación.
Soporte, incidencias y aprobaciones.
Web, tienda, blog, foro y chat en el mismo sistema.
Con independencia del área, todos los módulos de Odoo comparten la misma base de datos y las mismas reglas de juego.
Un cliente, un producto y un precio existen una vez. Nadie sincroniza nada entre departamentos.
De cualquier cifra de un informe se puede bajar hasta el documento que la originó.
Cada usuario ve lo que le corresponde, con reglas por empresa, departamento o registro.
Acciones programadas, avisos y flujos de aprobación configurables sin programar.
Cuando una funcionalidad no viene de fábrica, hay tres niveles de solución, con costes de mantenimiento muy distintos.
Es lo primero que hay que agotar: la mayoría de necesidades se resuelven aquí, y es lo que menos cuesta mantener.
Miles de módulos publicados, muchos mantenidos por la OCA con revisión de código y actualizaciones entre versiones.
Para lo que realmente diferencia a tu empresa. Cuanto menos, mejor: cada línea propia hay que migrarla en cada actualización.
Una advertencia útil: la pregunta correcta no es «¿Odoo puede hacer esto?» —casi siempre puede—, sino «¿a qué coste de mantenimiento en los próximos cinco años?». Ese cambio de pregunta ahorra muchos disgustos al elegir entre configurar, instalar o desarrollar.
Ventas, compras, contabilidad, CRM, almacén, fabricación, proyectos, RRHH o TPV: mira qué más cubre el sistema.