Es razonable pensar que tener detrás a una gran empresa es garantía suficiente. Pero conviene hacerse una pregunta incómoda antes de firmar: ¿dejarías el software que gestiona tu empresa en manos de alguien que no te entrega el código?
Las grandes compañías tecnológicas no son eternas ni sus decisiones son previsibles. Un producto puede descatalogarse porque deja de ser rentable, porque la empresa es absorbida o porque la estrategia cambia. Cuando eso ocurre con software propietario, sus clientes se quedan sin actualizaciones y sin capacidad de mantenerlo: nadie más tiene el código.
La historia del sector está llena de productos de gestión discontinuados que dejaron a miles de empresas con la única salida de migrar a marchas forzadas, y pagando.
Un producto descatalogado deja a sus clientes sin actualizaciones y sin forma de mantenerlo.
Cuatro efectos que se notan cuando cambiar cuesta demasiado.
Cuando cambiar cuesta demasiado, la subida de la cuota anual deja de ser negociable.
Las mejoras que necesitas llegan cuando el fabricante decide, no cuando tu negocio lo pide.
Solo pueden tocar tu sistema los distribuidores autorizados. Si ninguno te convence, no hay alternativa.
Salir del sistema puede ser técnicamente posible y prácticamente inviable si los formatos son cerrados.
La decisiónA finales de los noventa, el gobierno de Corea del Sur quiso implantar un sistema de cifrado para las transacciones por internet. El cifrado estándar de la época aún no estaba disponible allí, así que basaron su desarrollo en un componente propietario concreto.
La consecuenciaLa decisión ató a todo un país a una tecnología de un único fabricante durante décadas, con un coste enorme de salida cuando esa tecnología quedó obsoleta.
La lecciónEs un ejemplo extremo, pero la lógica es la misma que aplica a una empresa de cincuenta personas: cuanto más específica y cerrada es la tecnología en la que te apoyas, más caro resulta cambiar después. Puedes leer la historia completa en Microsoft y el caso Corea.
Cuanto más específica y cerrada es la tecnología en la que te apoyas, más caro resulta cambiar después.
No se trata de demonizar a nadie. Hay software propietario excelente y empresas que dan un servicio impecable.
Se trata de evaluar el riesgo con los ojos abiertos y de saber qué opciones te quedan el día que la relación deje de funcionar.
La historia completa y el planteamiento general del software libre en tu empresa.
El planteamiento general y la diferencia real entre libre y propietario.