El conocimiento es una de las cosas que más nos ayudan, como individuos y como sociedad. Nos hace más abiertos, más analíticos y más capaces de resolver problemas propios y ajenos. Una de las finalidades del software libre es exactamente esa: que el conocimiento técnico no quede en manos de unos pocos.
El modelo del software libre es a la informática lo que la enciclopedia colaborativa ha sido al conocimiento general. Nadie apostaba porque miles de personas sin coordinación jerárquica pudieran construir algo mejor que las enciclopedias comerciales, y ahí está el resultado. Con el software ocurrió antes y con más consecuencias: buena parte de la infraestructura sobre la que funciona internet se construyó así.
El software libre es a la informática lo que la enciclopedia colaborativa al conocimiento: construir mejor sumando a muchas personas.
Cuatro motivos que van más allá del idealismo.
Lo que alguien ya resolvió no hace falta volver a pagarlo. El esfuerzo se dedica a lo que aún no está hecho.
Un código que revisan personas de organizaciones distintas encuentra fallos que un equipo cerrado no ve.
Se puede estudiar cómo está hecho. Es la mejor escuela que existe para quien empieza en el oficio.
Una empresa pequeña o una organización sin recursos accede a la misma tecnología que una multinacional.
El software libre permite que comunidades enteras mejoren su situación a través de la tecnología, estimulando a las personas a adquirir, compartir y aplicar conocimiento. Ese efecto se ve en administraciones que reutilizan desarrollos entre sí, en escuelas que enseñan con herramientas que sus alumnos pueden llevarse a casa, y en países que dejan de exportar presupuesto en licencias para invertirlo en formar a su propia gente.
El software libre estimula a adquirir, compartir y aplicar conocimiento; comunidades enteras mejoran con la tecnología.
Aplicado a la gestión empresarial, esto significa que la solución que necesita una empresa española de cincuenta personas probablemente ya la haya resuelto alguien, y que su trabajo está disponible. Los miles de módulos publicados por la comunidad son exactamente eso: conocimiento acumulado que no hay que volver a pagar.
Los módulos de la comunidad son conocimiento acumulado: soluciones ya resueltas que no hay que volver a pagar.
El código abierto trata sobre personas, no sobre tecnología.
El ecosistema español de Odoo: cómo colaborar y dónde pedir ayuda.