Más allá de lo que gana una empresa concreta, el software libre tiene un efecto distinto sobre el tejido económico de donde se implanta. Se ve especialmente claro en el caso de las instituciones públicas.
El mismo presupuesto produce resultados opuestos según el modelo que elijas.
Cuatro efectos directos sobre la economía de donde se implanta.
El presupuesto se convierte en trabajo técnico cercano, no en licencias que salen del territorio.
Lo que una entidad desarrolla puede aprovecharlo otra sin volver a pagarlo.
Las administraciones controlan el software con el que prestan servicios públicos.
El código que gestiona datos de ciudadanos puede auditarse públicamente.
Contratar a una empresa cercana que conoce tu sector, en lugar de pagar una cuota anual a un fabricante lejano, mantiene el dinero circulando en un ecosistema que puede responderte al teléfono.
Y las mejoras que financias sobre módulos comunitarios acaban beneficiando a un conjunto de empresas que, a su vez, financian otras que tú aprovechas.
El conocimiento acumulado y el caso extremo de dependencia.
Por qué compartir sale a cuenta y cómo se aprovecha lo ya construido.