El correo sigue siendo el canal con mejor retorno cuando la lista es propia y el contenido interesa. Con Odoo se diseñan los boletines, se gestionan las listas y se mide el resultado, sin contratar una herramienta aparte ni exportar la base de clientes.
La lista no es un fichero suelto: son los contactos de la empresa, con su historial completo. La segmentación se apoya en los datos reales del ERP, no en listas que envejecen y acaban en el correo no deseado.
La medición no se queda en aperturas y clics: cada envío se enlaza con las oportunidades del CRM y con los pedidos cerrados.
Cuatro capacidades que convierten el boletín en un flujo manejable, desde el diseño hasta la baja.
Plantillas y bloques arrastrables. El envío se ve correctamente en el móvil, que es donde se lee.
Suscripción desde la web, importación de contactos y segmentación con los datos reales del ERP.
Aperturas, clics, bajas, rebotes y, sobre todo, qué envíos acabaron en oportunidad o en pedido.
Enlace de baja en cada envío y registro del consentimiento, como exige la normativa.
De la idea a la medición, todo ocurre dentro del mismo sistema y sobre los mismos datos de siempre.
Plantillas con editor visual, bloques arrastrables y vista previa de cómo se verá en el móvil antes de salir.
Segmentación por zona, sector, volumen de compra, productos adquiridos o fecha del último pedido.
Envío de prueba, pruebas A/B de asunto y de contenido, y programación con limitación de frecuencia por contacto.
Estadísticas por envío y por contacto, con historial de lo que ha recibido cada uno, y trazado hasta el CRM.
Detalles que separan un boletín que llega a la bandeja de entrada de uno que muere en el no deseado.
Sobre la entregabilidad: antes del primer envío masivo, configura correctamente los registros SPF, DKIM y DMARC del dominio. Es lo que determina si tu boletín llega a la bandeja de entrada o al correo no deseado, y no depende de la herramienta que uses.
El boletín es solo una pieza: el portal, la tienda, el blog y el chat comparten la misma base de datos que la gestión. El siguiente paso es el chat y la atención al cliente.