Elección del proveedor
Qué comprobar, qué preguntar y qué señales de alarma detectar antes de contratar una implantación.
El proveedor pesa más que el producto
Como Odoo es un producto abierto, hay muchas empresas que ofrecen servicios sobre él. Esa es una ventaja —puedes elegir y cambiar—, pero también obliga a saber comparar.
El software pone el estándar: áreas que funcionan configurando y procesos que necesitan desarrollo. Lo que cambia entre un proyecto y otro casi nunca es el producto, sino quién lo implanta.
Un buen proveedor no pide presupuesto a ciegas: te pregunta por tus procesos antes de hablar de precio.
Qué comprobar antes de contratar
Cuatro filtros que separan a un implantador de otro.
Conocimiento del producto
Que dominen el estándar de verdad. Quien desarrolla a medida lo que ya existe configurado te va a salir caro.
Implantaciones parecidas
Proyectos terminados en empresas de tu tamaño y tu sector, con clientes a los que puedas llamar.
Equipo estable
Quién va a estar en tu proyecto, con nombre y apellidos, y qué pasa si esa persona se va.
Aportación a la comunidad
Que publiquen módulos o contribuyan al proyecto indica nivel técnico y compromiso con el ecosistema.
Preguntas que conviene hacer
Léelas delante del proveedor. Quien ha hecho implantaciones responde sin rodeos; quien va improvisando, se nota en seguida.
Antes de firmar
- ¿Qué parte de mi lista de requisitos cubre el estándar y cuál requiere desarrollo? Pídelo por escrito.
- ¿Usáis módulos de la comunidad? ¿Cuáles y quién los mantiene?
- ¿El desarrollo que me hagáis será mío y podré llevármelo? ¿Bajo qué licencia?
- ¿Cómo gestionáis el salto a la siguiente versión mayor y cuánto suele costar?
- ¿Qué incluye exactamente el mantenimiento mensual y qué se factura aparte?
- ¿Cuánto tiempo de mi equipo vais a necesitar y en qué momentos?
- ¿Qué pasa si el proyecto se desvía? ¿Cómo se gestionan los cambios de alcance?
Señales de alarma
Si escuchas algo de esto, estudia la oferta con más calma antes de firmar.
- Presupuesto cerrado a precio muy bajo sin haber analizado tus procesos.
- Respuesta afirmativa a absolutamente todo, sin matices ni advertencias.
- Propuesta de desarrollo a medida antes de haber explorado la configuración estándar.
- Negativa a entregarte el código de lo que pagas.
- Plazos que no incluyen formación ni migración de datos: siempre acaban apareciendo.
Un consejo práctico: encarga primero un análisis de requisitos como trabajo independiente y pagado. Sale barato comparado con el proyecto, te deja un documento que sirve para pedir ofertas comparables a varios proveedores, y de paso ves cómo trabaja cada uno antes de comprometerte con nadie.
Siguiente paso: Soporte y mantenimiento
Una vez elegido el proveedor, quieres saber qué debe cubrir el contrato de mantenimiento.