¿Es Odoo la mejor elección?

Probablemente tengas varias propuestas sobre la mesa y esta sea una de las decisiones de gestión más importantes que vas a tomar. Es normal dudar, sobre todo si alguna alternativa parece encajar mejor de origen con tu forma de trabajar.

¿Es Odoo la mejor elección?

No existe la solución perfecta

Ningún producto cubre todas las necesidades de todas las empresas. Cada solución cubre bien unas cosas y regular otras, y la que parece perfecta en la demostración suele serlo porque la demostración la ha preparado quien la vende.

Aceptarlo desde el principio evita buscar una certeza que no existe y permite comparar con criterios útiles.

La demostración la prepara quien la vende. Compara sobre tus procesos, no sobre el guion del comercial.

Factores que conviene reconsiderar

No los fáciles de vender: los que deciden el resultado a largo plazo.

Encaje funcional real

Medido sobre tus procesos concretos, no sobre una lista de casillas.

Coste total a cinco años

Incluyendo crecimiento de usuarios y actualizaciones.

Dependencia de proveedores

Cuántos pueden mantener ese sistema si el actual falla.

Propiedad de lo que pagas

Tus datos y tu código, y qué pasa con ellos.

Capacidad de evolucionar

Cuando el negocio cambie, que cambiará.

Equipo que lo implanta

Suele explicar el resultado mejor que el producto.

Cuándo Odoo es buena elección

Estos cuatro casos lo hacen especialmente interesante.

Varias áreas que compartan información

Ventas, compras, almacén y contabilidad en un mismo sitio, sin exportar ni repicar datos.

Te preocupa la dependencia

Que un único proveedor pueda atarte a un sistema durante años.

Prevés adaptaciones

Y quieres poder encargárselas a quien elijas, no solo a quien te lo vendió.

Presupuesto a servicio, no a licencias

Que el dinero vaya al trabajo que se hace, no a renovaciones.

Cuándo conviene mirar otras opciones

Hay casos en los que Odoo no es la respuesta más sensata.

Lo importante: la decisión sobre el producto pesa menos de lo que parece. Una implantación mediocre de un producto excelente da peor resultado que una implantación excelente de un producto correcto. Dedica al menos la mitad del esfuerzo de evaluación a valorar a quién se lo encargas.

Siguiente paso: Elección del proveedor

La otra mitad de la decisión: a quién se lo encargas pesa tanto como el producto.

Elección del proveedor