Software libre vs propietario: qué gana cada modelo contigo

Cuando la comparativa de funcionalidades empata, mira lo que cada modelo de negocio premia: tu dependencia o tu servicio. Ahí no hay empate.

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Software libre vs propietario: qué gana cada modelo contigo

Software libre vs propietario: la pregunta que sí importa

Toda comparativa entre software libre y propietario acaba en una tabla de funciones: los dos facturan, los dos integran, los dos tienen aplicación móvil. La tabla casi empata y quien decide se queda igual que estaba, porque nadie le ha hecho la pregunta que de verdad separa los dos mundos: ¿qué tiene que hacer cada modelo para ganar dinero?

No es una cuestión de bondad ni de buenas intenciones. Es estructura. El software propietario gana cuando dependes de él; el software libre gana cuando te sirve. En este blog ya llevamos años contando las ventajas del software libre y hasta sus inconvenientes; aquí va el enfrentamiento sin anestesia, con casos documentados y sin fingir que los dos modelos juegan limpio al mismo juego.

Qué premia el modelo propietario

Un fabricante propietario cobra por licencias, y ese hecho solo explica todo lo demás. Tres palancas sostienen el negocio: la licencia que no se acaba (pagas por usuario, mes a mes, a perpetuidad, y la factura crece con tu plantilla), el roadmap que decide otro (si tu necesidad no entra en su plan de producto, tu necesidad no existe) y el momento en que el producto deja de interesarle al fabricante. Veamos la tercera, que es la que suele sorprender.

En enero de 2023 terminó el soporte estándar de Dynamics NAV 2018, la última versión del que durante veinte años fue el ERP de miles de pymes españolas. Microsoft ya no vende licencias nuevas y el parque entero de Navision está siendo empujado a Business Central, su sucesor de nube. Nadie engañó a nadie: estaba en el contrato. Pero la decisión sobre cuánto tiempo vive tu sistema de gestión la tomó el fabricante, no las empresas que lo usaban. Con el precio pasa igual: quien controla el producto controla la tarifa. Salesforce subió sus precios de lista una media del 9% en agosto de 2023, la primera revisión en siete años, en toda su suite de nubes.

Esto no es un fallo del modelo propietario. Es el modelo propietario funcionando.

Qué premia el modelo libre

En el software libre la licencia no es el negocio. Odoo Community se distribuye bajo LGPLv3, sin coste por usuario, y quien trabaja con él cobra por lo único que no se puede copiar: implantar bien, formar, mantener, extender. La consecuencia práctica es que si el sistema no te funciona, cambias de implantador sin cambiar de sistema. Tus datos viven en PostgreSQL, una base estándar, y el código está disponible para cualquiera con la capacidad de leerlo y retocarlo. Cambiar de proveedor deja de ser una migración.

La comunidad además sostiene lo que el fabricante no mira: la Odoo Community Association mantiene cientos de módulos con revisión de pares, sin que exista un único dueño que pueda descatalogarlos. Cuando la licencia no se puede usar como arma, la única forma legal de retenerte a ti, cliente, es que las cosas funcionen. No es moral: es la estructura de incentivos dejando sitio a la fidelidad y ninguno a la cautividad.

Los peros del bando libre, sin edulcorar

Si esto fuera un anuncio, aquí terminaría el artículo. No lo es, así que los peros:

Libre no es gratis. Instalar, adaptar, mantener y alojar un ERP libre se pagan, igual que se paga cualquier software serio. La diferencia está en a quién se lo pagas y por qué concepto, y ya lo desgranamos en el coste real de un ERP. La calidad también varía: en un mercado abierto hay implantadores excelentes y otros que no lo son tanto, y elegir bien tiene truco (reunimos las señales verificables en cómo elegir implantador de Odoo).

Y el propio mundo abierto ha visto intentos de captura. MongoDB cambió de licencia en 2018, Elastic en 2021, HashiCorp en 2023 y Redis en 2024: cuatro proyectos “abiertos” controlados por una sola empresa que intentaron cerrar la puerta con licencias propias. En los cuatro casos la comunidad respondió con un fork (OpenSearch, OpenTofu, Valkey) y Redis acabó readmitiendo una licencia libre en 2025. La lección no es que el software libre sea frágil, sino que lo que te protege no es la palabra “open”: es la licencia concreta (LGPLv3, en el caso que nos ocupa) y que exista una comunidad capaz de sostener una alternativa.

Cómo decide una pyme con criterio

Olvida la tabla de funciones una temporada y haz a tu futuro proveedor cuatro preguntas: ¿quién posee el código que va a mover mi empresa? ¿En qué formato viven mis datos y quién puede leerlos sin pedir permiso? ¿Qué pasa conmigo si mi proveedor desaparece o lo compran? ¿Cuánto me costaría irme mañana?

Ninguna es retórica, y lo digo con un caso que vivimos de cerca: Disber. Venía de una solución de nicho tan obsoleta que corría sobre AS400, con menús de texto, y tan arcaica en su diseño que cada año tenían que borrar la base de datos y empezar de cero. El sistema en el que vivía la empresa ni siquiera podía guardar su propia historia. Y no hablamos de hace cuarenta años: Disber salió a producción con Odoo en plena pandemia, en 2021. Es el caso de éxito más claro que podemos contar, y las cuatro preguntas de arriba son, en el fondo, la guía para no volver a un sitio así: cuando tu ERP no te deja ni acumular un año de datos, la dependencia ya no es un riesgo teórico, es la operación diaria.

Siguiente paso

Si quieres profundizar, tenemos el análisis de si el software libre es mejor para tu empresa, la guía para evitar el bloqueo de proveedor con Odoo Community y el argumento completo de las fortalezas de Odoo. La comparación de funciones la gana quien mejor presente haga; la de incentivos, solo uno de los dos modelos puede ganarla. Y conviene saberlo antes de firmar, no después.