Comparar ERPs con una tabla de funcionalidades marcadas es engañoso: casi todos dicen que sí a casi todo. Lo que de verdad diferencia a unos de otros es el modelo de licencia, el coste total a cinco años y quién puede tocar el sistema.
Cuatro preguntas que separan una buena decisión de una tabla de casillas.
Licencias, implantación, adaptaciones, soporte, actualizaciones e infraestructura. No solo el primer año.
Qué pasa cuando pasas de 20 a 60 usuarios, o cuando abres una segunda sociedad.
Si mañana quieres cambiar de proveedor o de producto, qué te llevas y qué pierdes.
Un único distribuidor autorizado o un mercado de empresas compitiendo por tu proyecto.
Un vistazo honesto a las alternativas más conocidas.
Odoo compite bien en el terreno de la pequeña y mediana empresa que necesita cubrir varias áreas y quiere evitar la dependencia de un único proveedor.
En organizaciones muy grandes, con procesos industriales muy específicos o requisitos regulatorios muy pesados, las soluciones de gama alta siguen teniendo argumentos, y conviene reconocerlo.
La ventaja diferencial
Cinco pasos para elegir con datos y no con folletos.
Escribe los diez procesos que más te duelen hoy, con números.
Pide a cada candidato que te enseñe esos diez procesos funcionando, no una demostración genérica.
Pide el coste completo a cinco años, con supuestos de crecimiento incluidos.
Pregunta qué pasa si cambias de proveedor y quién más puede mantener ese sistema.
Habla con dos clientes suyos de tu tamaño y tu sector.
Atención
Cuidado con las comparativas del propio fabricante: las publica el interesado, y aunque los datos vengan de opiniones de usuarios, la selección de criterios rara vez es neutral. Lo mismo vale para las de la competencia. Pide referencias de empresas parecidas a la tuya y habla con ellas: eso informa más que cualquier tabla.
Qué más hay en código abierto más allá de Odoo y en qué se diferencia.